Mundo de ficçãoIniciar sessãoGiselle había tenido suerte. Tres días y dos noches luego de su paso por la posada, estaba entrando oficialmente a las tierras dominadas por la casa Dagger durante cientos de años. Aún estaba en las periferias, donde tenían su hogar la mayoría de los campesinos de la ciudad y donde estaba, de hecho, la casa en la que Jane Valois había vivido la mayor parte de su vida.
Giselle, que ya no tenía en absoluto pinta de mujer (se hab&iac







