Luca ordenó de inmediato que llevaran a Tony a recibir atención médica, mientras con calma, pero determinación bajo las escaleras en busca de un rastro por donde Raphael había sacado a Anastasia.
Ese hijo de mierda no se saldría con la suya.
—Filipo, ¿dónde estaban? —cuestiono a su segundo hombre de confianza, como había sido posible que entrara a la casa Raphael sin que nadie se diera cuenta…
—Todos estábamos en nuestros lugares señor —contesto con miedo al ver sus ojos que reclamaban una ex