Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnya.
—Anya, no...—las palabras se quedan atoradas en su boca cuando quito el sostén y quedando con los senos desnudos ante él.
—No, ¿qué? ¿acaso el gato se comió tu lengua?—hablo con burla.
Me abro más de piernas sobre él rozando así su miembro con mi feminidad, acaricio su rostro, me encanta el azul intenso de sus ojos.
—No







