Einar Kotch.
Veo a Kenia caminar llena de rabia y con los ojos rojos, no le tomo importancia y me adentro a mi oficina, viendo la carpeta que Anya logró hacer después de todo lo que sucedió. Al abrirla veo como la puerta de mi oficina también es abierta.
—Todo se jodio—dice Kenia.
—¿Que se jodio?
—Anya lo sabe, sabe todo—me mira fijamente esperando una reacción, la cual es nula ya que no la recibe.
—Lo sé—respondo.
—¡Por qué no dijiste nada! —grita estallando en llanto—me humillo en el pas