Elida también trató de detenerlo, Aníbal solo gritaba. “¡Duele, duele, duele!”. Los recuerdos regresaban poco a poco, pero con mucho dolor, imágenes del pasado recorrían su mente, era una Katty sonriente, donde le pedía matrimonio a Katty, en la cama desnudos juntos, Katty llorando y discutiendo con él, Katty sufriendo en un hospital, Katty suplicando hincada ante él…
Aníbal gemía. “!No! ¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡No es cierto! ¡Cómo pude!”. Gritaba tratando de estirarse el cabello dándose