La mujer mayor alterada empezó a discutir. ¿Qué vamos a hacer? No tenemos dinero, estamos en la ruina sin la ayuda del señor Mariano”.
El hombre mayor resopló y se dirigió a su hija. “Ve a tu habitación”.
Elida afirmó y subió las escaleras. Al entrar, cerró la puerta con pesar y pegada a ella, fue bajando despacio hasta abrazar sus rodillas, lloró sin control, su madrastra influenciaba mucho a su padre y era probable que lo convenciera de casarla con un hombre viejo.
Katty y Andrés regresaron