Capítulo 27: Quiero que veas el amanecer.
Quiero que veas el amanecer.
—Hijo, no te preocupes por la empresa estos días, me haré cargo, cuida de Mey —el abuelo, que no podía contar con nadie más, para los negocios, prefirió hacerlo él mismo, antes que pedirle a su otro hijo inutil.
La pareja había tenido solo dos hijos, la madre de Martín, Magdalena y el hijo que solo bebía en bares de mala muerte y pedía dinero, esta pareja lo habían sacado del círculo familiar, pero pedía dinero cada vez que lo gastaba.
Por otro lado, su hija, se