Capítulo 25: Nunca lo he amado, todo era un… espectáculo.
Nunca lo he amado, todo era un… espectáculo.
Martín al ver la escena su rostro se oscureció y la ira se apoderó de él, entró dándole una patada al hombre que sostenía a su esposa y al ver la sangre que brotaba entre sus piernas, la cargó enseguida, la chica no aguantó más y cayó en una oscuridad infinita.
—¡¿Quién eres tú?! —exclamó Ben, pero al ver el rostro oscuro del hombre, quedó inmobil.
Martín, preocupado por la mujer en sus brazos la llamó repetidas veces pero no hubo respuesta.
Por ot