He salido a buscar algo de comida por órdenes de la señora Corina. No quiere comer nada que provenga del hospital, dice que el sazón no es bueno y al parecer Joe no tarda en estar consciente.
—Buenas noches —digo a la mujer de la comida china. Luego pido un par de órdenes y las empacan para llevar. Tomo una agua fresca y pago con el dinero que me ha dado la señora Corina. Miro el reloj y son las 9 de la noche, en un par de horas estaremos iniciando un nuevo año y Joe aun no despierta, eso me ti