CAPÍTULO 36. Un hombre desesperado
CAPÍTULO 36. Un hombre desesperado
Logan
Jamás he sido un hombre impresionable, pero en el momento exacto en que veo a Liliana acurrucada en el rincón del cuartón, con Berserker levantando las patas a centímetros de ella, siento una desesperación que no había experimentado nunca. Es como si algo dentro de mí se activara, algo primitivo, feroz, angustioso.
No sé de dónde saco las fuerzas, pero me levanto. No hay dolor, no hay duda, solo adrenalina. Mis piernas no responden, pero mis brazos son su