CAPÍTULO 27. La última vez
Liliana
No sé qué sentir cuando logan me mira, cuando me toca. Juro que todavía puedo sentir el calor de su cuerpo envolviéndome toda la noche. No es que confíe en él, porque sería estúpido hacerlo, pero hay momentos en los que casi parece… humano.
Lo veo sonreírme mientras le delineo la barba y mis ojos van sin querer a su boca. La recuerdo besándome, recuerdo el sabor de las fresas en su boca y siento que jamás volveré a saborearlas de la misma manera.
“De verdad t