CAPITULO 26. La misma
CAPITULO 26. La misma
Logan
Liliana duerme profundamente, pero su rostro no refleja paz. Cada tanto, su cuerpo tiembla, como si estuviera atrapada en una pesadilla. En sus sueños, susurra los nombres de sus padres, con una tristeza que atraviesa incluso el silencio de la noche. Me quedo sentado a un lado de la cama, observándola, y no puedo sacarme de la cabeza lo que me dijo en el cementerio:
“Pensé que podía compensar lo que no pude hacer por ella. No era compatible con mi madre, así que no p