Año nuevo.
El hombre asintió y con su mano, le hizo seña para que ingresara a la oficina. Abigaíl ingresado ante la mirada de muchos, entre ellos estaba Myriam, quien le pareció extraño el comportamiento de su jefe.
— Que nadie nos moleste— le dijo el hombre a su secretaria.
— Como diga, señor—contesto la chica antes de continuar con su trabajo.
Abigaíl entró y se quedó de pie, esperando a que él ingresara, el hombre entro y se quitó el abrigo y lo colgó en un perchero que estaba al pie de la entrada.
— P