Moira entró a la habitación de Zoe con temor, aunque este pronto se desvaneció al ver a su pequeña dormida en el regazo de su padre, que acariciaba su cabello distraídamente, mirando hacia la ventana con una expresión indescifrable.
Cuando volteó hacia ella, ya no parecía tan molesto como antes, y eso de alguna forma por fin hizo que Moira soltará todo el aire que había estado conteniendo.
Moira sonrió suavemente y se acercó a tomar en brazos a su pequeña, llevándola a su cama y arropándola con