Moira se quedó sentada como una tonta en su sofá mientras Zack terminaba su llamada, todavía pensando en el casi beso que casi se dieron.
—Era Sirius —dijo él con un suspiro al colgar la llamada—. Ya está aquí para recogerme. —La miró de reojo por un segundo, antes de mirar al álbum, que apenas habían leído hasta la mitad—. Supongo que… podemos continuar algún otro día. —Cerró el álbum y se puso en pie.
—Sí… —Carraspeó, evitando mirarlo mientras se abofeteaba mentalmente.
Él sonrió, antes d