capítulo 8.
Capítulo 8.
Narrador omnisciente
Kerry entró a la habitación y lo primero que vio fue a su luna, sentada en la cama, con la mirada perdida en la pared. Sus ojos, antes tan llenos de luz, estaban vacíos, muertos. Sin pensarlo, se acercó a ella e intentó tomar su mano, pero Zaria la apartó con un movimiento seco.
—Ya no está —dijo con voz apagada, sin emoción.
Kerry la observó en silencio. Esa no era su luna. La mujer que tenía delante no era la misma que llenaba los pasillos con su risa, la que s