~ Auria jamás hubiese sido libre ~.
Después de descubrir aquella desgarradora verdad, los ojos verdes de Lucien obtuvieron un brillo siniestro, el cual parecía no desaparecer, adicional a esto, sus colmillos se alargaron ligeramente, el cambio fue tan minúsculo que nadie lo noto, ni siquiera el mismo Lucien, lo único que este último era capaz de sentir era un intenso odio que nacía de lo más profundo de su corazón.
Nadie se atrevía a hacer o decir nada, con la excepción de Adne, ella sin dudarl