Mundo ficciónIniciar sesiónManizales- Colombia.
Milagros, abrazada a su hijo no paraba de sollozar, aún no lograba poner en claro sus ideas, mientras su niño la consolaba acariciándole el cabello.
—¿Por qué lloras mami? —preguntó. —¿Quiénes son todas esas personas que me miraban extraño?
Milly alejó su rostro del pequeño, se secó las lágrimas con un pañuelo.
—Mi niño...— suspiró la joven, tomó aliento p
Bueno parece que las cosas van mejorando para Jairo y para Angélica. No olviden dejar sus reseñas.







