Capítulo 21.
Llegamos a las cuatro y media. Por mi insistencia, me gusta llegar con tiempo a los sitios. Especialmente si son cuestiones de trabajo. Además, así tendré media hora para prepararme mentalmente y acallar los nervios. Pensaba que estos serían mayores, pero a la hora de la verdad, descubro que no. Tal vez deba a la compañía tan maravillosa que tengo conmigo.
Cuando llegamos, Maya ya se encuentra a las puertas y nos recibe calurosamente. Hacemos las debidas presentaciones entre ella con Jack y Abr