HOMBRE 2. Capítulo 30.
—¿Me estás jodiendo?
Borya sonrió con poca gracia.
—Ya quisiera.
—¿Por qué nunca me lo dijiste? —quiso saber, molesto.
—¿Hubieras confiado en mí? —Drake se irguió, mostrándose receloso—. Al igual que Yelena, yo también tengo un hechizo de protección que oculta la esencia de mi sangre, gracias a eso pude sobrevivir a la masacre que se produjo años atrás, cuando condenaron a toda la prole de Lilith en la tierra.
—¿Tienes sangre real en tus venas?
—Sangre infernal, no real —recordó Borya—. Pero es