Holden
—¿Qué hiciste con el viejo? Cuando dije que le dieras un pequeño susto, no pensé que fueras a desaparecerlo por tanto tiempo. Bueno, lo supuse, pero sabes que no podemos arriesgarnos, Tanner.
—¿Por quién me tomas? —soltó una carcajada, desparramándose en el sofá—. Como que me emocioné de más con el susto, pero lo importante es que el vejete aprendió la lección.
—¿Dónde está?
—Seguramente debe estar limpiando toda la mierda que sacó. Todavía me pregunto cómo es que una belleza como Greta