El diálogo interno era una de esas cosas importantes para James, veía su utilidad y lo bien que lo hacía sentir pues, a través de él, lograba comprender sus propias emociones, comenzaba a entender cómo controlarlas y convivir con ellas, sin lastimarse o lastimar a otros. Para él, había funcionado de la mejor manera, por desgracia; no para todos servía de la misma manera.
En la mente de Michelle, aquel diálogo interno, había funcionado al menos al principio; pero después... después todo se había