Parte II Capítulo 30. La condena de París.
París estaba ansiosa por que llegara el informe del psiquiatra, estaba harta de estar en esa ratonera, y quería marcharse al hospital psiquiátrico de Apolo, el primo de su padre. El maldito juez no le dio libertad bajo fianza y los meses que había tenido que esperar por el juicio en la penitenciaría la estaban volviendo loca. Unos días antes de que el juicio comenzara se regó la voz entre las reclusas del porque París estaba en la cárcel en espera de juicio, se decidió que recibiría una golpiza