Parte II Capítulo 20. Una venganza, una condena
Alec levantó su brazo para mirar el reloj de su muñeca, Emma había salido hacía dos minutos exactos, se puso en movimiento, era hora de partir.
―Alec, ¿ya te vas? ―preguntó Aristo.
―¿La idea es fugarse no? ―respondió Alec con una sonrisa.
―Sí, pero soy tu gemelo así que te acompaño.
Alec giro sus ojos, pero se sintió complacido al escuchar sus palabras.
―¿Para dónde van? ―preguntó Sam llegando al lado de ellos.
―Alec y Emma se van a fugar y yo voy a acompañarlos ―respondió Aristo.
―¿Y Emma? Ten