Capítulo 61. La ayuda llega
El llanto de una de las niñas le dijo a Aristo que estaba hablando con Ady, porque casi siempre la que comenzaba a llorar era Aly, ella era la más dulce y tímida de las dos.
―Ady, nena, ponme al teléfono a Aly para calmarla, ya voy en camino y en un ratito llegaré y todo estará bien, ¿Vale?
―Sí, pappas.
―¿Puedes quedarte con mamá?
Aristo se había puesto una camiseta, metido los pies en unos zapatos deportivos y corrió a la planta baja para tocar la puerta de la habitación de la señora Agnes.