Capítulo 56. La derrota de Aristo.
―Aún podemos tener esa familia juntos, Sam, solo te pido que me des otra oportunidad de demostrarte que te amo y que puedo ser el hombre que deseas ―pidió Aristo acercándose a ella.
Samantha lo miró a la cara, estaba pálido y demacrado y aunque sus ojos la miraban suplicantes, su corazón se había endurecido de tantos golpes por lo que su mirada solo podía reflejar frialdad.
―¿Sabes que ni siquiera me has pedido perdón por todo lo que me has hecho sufrir? Ya te di esa oportunidad, Aristo y no la