Capítulo 52. Alec se confiesa.
Cuando Alec se despertó de nuevo estaba recostado en el mismo sofá de la vez anterior, le dolía la cabeza y tenía una bolsa de vegetales congelados en el ojo. En el mueble frente a él se encontraban sentados el hombre que lo dejó fuera de combate al llegar, a su lado derecho Emma y en el lado izquierdo Sam. Se incorporó con precaución y miró alrededor buscando a sus hijas.
―Las niñas están jugando en la alberca ―explicó Emma.
―Son tantas las sorpresas que me he llevado hoy, que no sé por dónde