Capítulo 41. Una pista inesperada
―¡Oh!, Las niñas se ven tan lindas y angelicales en sus vestidos blancos, parecen pequeñas novias ―dijo Joy a Emma cuando vio a las gemelas descender del coche acompañadas de Samantha y Aristo.
«¡Demonio! Sam trae la cara de la Mona Lisa lo que significa que estos dos pelearon por algo» pensó Joy.
―Y ahí viene la novia ―dijo Emma casi para sí misma, al ver llegar a París con un elegante vestido blanco y una mantilla para entrar a la iglesia.
―Es lo más cercano que estará de Aristo, dentro de un