Capítulo 40. El monstruo verde asoma su fea cabeza.
El último helicóptero que llegó al final de la tarde traía a dos mujeres, la primera de ellas y la más esperada, la madrina de las gemelas, la tía Joy Méndez, que había hecho un alto en su gira para ir al bautizar a las niñas. La segunda mujer que descendió del aparato era una pequeña pelirroja de penetrantes ojos verdes, era Emma Gardener, la CEO que manejaba los hoteles de Alec, y a quien Aristo decidió invitar en el momento en que su hermano recordó su nombre.
―¡Joy! Qué alegría verte, te he