Capítulo 24. Dueña y señora.
Cuando Aristo llegó esa noche a la isla se encontró la casa revolucionada, el servicio caminaba presuroso moviendo muebles y las pertenencias de su padre. Demetrios al volver del hospital se había instalado en las habitaciones de la planta baja, algo que nunca había aceptado, a pesar de que muchas veces él se lo había sugerido. Incluso fue tanta su terquedad que tuvo que mandar a instalar un ascensor en la casa solo para que su padre pudiera subir y bajar.
―Samantha pensó que era lo mejor par