Capítulo 18. ¿En serio nos vamos a casar?
Sam despertó en brazos de Aristo, durante toda la noche la mantuvo pegada a él y en antes del amanecer volvió a hacerle el amor. Se sentía adolorida en músculos que no sabía que existían, pero al mismo tiempo era muy feliz. Nunca pensó que él le pediría matrimonio la noche anterior.
―Nada me haría más feliz que aceptar ser tu esposa, Aristo, estos tres días que he pasado contigo han sido los más felices de mi vida…
―¿Pero? ―preguntó el separándose de ella para mirarla a la cara.
―No soy libr