Lucifer apareció entonces, en medio de aquella casa y observó a uno de sus cogobernantes. Aunque él era buen amigo de Radu y Vlad, no imaginó la causa de una convocatoria tan fuera de lo común. Entonces lo sintió, avanzó aprisa a mirar a la joven durmiente.
—Mi hija.
—Si, Lucifer. Y soy uno de sus compañeros, Korvoz y Dragos Dracul son los otros dos.
—Mi niña, mi pequeña…
Miles de emociones distintas recorrían al monarca del inframundo. Con puños apretados se arrodilló frente a su hi