Blaire estaba cansada, así que tras cenar se durmió nuevamente. Y era bueno que descansara, porque los ataques a los que fue sometida por parte de Justina, las descargas psíquicas del clan, eso la había drenado mucho.
Mientras acababa de poner la lavadora de platos, Kor llegó de visita. De todos sus hermanos, era el que siempre llegaba y Xander entendía que el miedo del monarca era profundo, todos asumían que iba a irse lejos con Blaire pero no era así.
—Hay chocolate en la nevera, sírvete.
Kor