Alec sintió un fuerte tirón mental y tuvo que sujetarse de la pared, para no caer. Sabía que su tío estaba indagando, escuchando su conversación con Emily.
Tío, sal de mi cabeza.
Te lo advertí y lo mantengo, no vas a forzarla a nada que no quiera, ¿estamos claros?
Totalmente.
Sal de esa casa de inmediato, o me veré forzado a intervenir.
Michael, que había sido un testigo silencioso se acercó a Alec y lo escoltó a la puerta.
—¿Qué haces, lobo?
—Creo que has dicho suficientes estupid