Cerca de las dos de la madrugada, un sonido bastante estridente la despertó, sin pensar en esconderse se levantó aturdida aun por el sueño y antes de siquiera acabar de entender lo que sucedía alguien la sujetó por detrás. La voz del hombre que parecía decidido a hacerle daño sonaba llena de odio.
—La pequeña puta está sin protección. Tantos sobrenaturales rodeándote y pude llegar a ti de forma sencilla.
—¿Qué quiere?
—Me han dado buen dinero para acabar contigo.
¡AYUDA…!
En el cua