Luca no puede oírnos. ¿Le temes?
Christie entró entonces, recibiendo por parte de Luca una mirada fría y comprendió que así debía ser. Nadie podía saber que se conocían.
—Así que... ¿a qué has venido, Christie? No es necesario mencionar la inmensa casualidad de tu visita.
—Señor Jenkins, originalmente había venido a cancelar los impuestos, sin embargo, preferiría que se encargue de otra cosa. Su esposa cruzó la línea hoy, en mi rostro y cuello, están las pruebas. Si no quiere que tome acciones legales, póngala en su lugar…