Vlad escuchó todo sintiendo asombro. Le debían a Rafael la vida de su sobrino, y por eso, lo recibirían con los brazos abiertos tanto a él como a su compañera y a su suegra. Y así se lo dejó saber a Lucifer.
—Sorpresiva la noticia, misma que ha causado revuelo entre los celestiales, Vlad. Por eso me atrevo a pedirte esto.
—Quieres que hagamos a Rafael como nosotros, no que sea un demonio.
—¿Cómo lo has sabido?
—Era lógico, porque si haces una trasformación, la guerra entre celestiales y el infr