Mundo ficciónIniciar sesión— Tú... me gustas, Edan ¿Bien? lo dije, pero eso no quita el hecho de que me fallaste, confíe en tí — su voz tembló un poco— ¿Porque siempre los hombres me hacen daño? — murmuró más para ella.
— Yo no quería hacerte daño, nena— le limpio el rastro de una lágrima solitaria — escúchame, mi intención jamás fue esa, ese día no me dejaste explicarte, si, se que tuve que hablar contigo primero, explicarte lo que estaba haciendo pero pensé en decírtelo luego.— ¿Decirme que? Ha






