Capítulo 44: Un abuelo desconocido
La conciencia regresó lentamente, como si emergiera desde el fondo de un lago oscuro sin fondo. Nikolaos Drakos abrió los ojos con algo de dificultad, parpadeando varias veces mientras la luz tenue de la habitación le obligaba a entrecerrarlos. Durante unos segundos este no supo dónde estaba, ya que el techo que tenía frente a él no le resultaba familiar, ni tampoco el aroma suave que flotaba en el aire. Era una mezcla de jabón, madera y algo cálido que record