Capítulo 43: La caída
El silencio en la sala era tan espeso que parecía pesar sobre las paredes. Nikolaos Drakos seguía de pie frente a su hija, con la carpeta abierta entre las manos. Los documentos temblaban ligeramente entre sus dedos mientras sus ojos recorrían cada línea, como si estuviera intentando encontrar una explicación diferente a la que las cifras gritaban con brutal claridad. Cada hoja era un golpe y cada firma, una grieta más en el edificio que había construido durante décadas. E