Casi...
Por Kelly
Llegó el 24 de diciembre, Rodolfo y yo estábamos solos, es una navidad distinta, siempre la pasaba con mi papá, me llevaba a cenar a un restaurante, a veces en la capital y a veces ya estábamos de vacaciones, en algún punto lejano de nuestras tierras.
Yo me había puesto un vestido de fiesta, que esté en el medio del campo, no significaba que no me vistiera para la ocasión.
Era un vestido rojo, escotado por donde se lo mire, pero me gustaba como me quedaba, aunque era, tal vez, bastant