CAPÍTULO 44. ¿QUÉ BUSCAS DE MÍ?
—Buenos días —saludó Alice al ingresar a la residencia de su hijo.
—Hola, señora —respondió Madison. — ¿Le ofrezco algo de tomar? —señaló hacia la sala para que tomaran asiento.
—No gracias —contestó Alice presionando la mano del señor Adam, entonces comenzaron a escuchar las risas de los pequeños y de Alexander.
El señor Adam no pudo evitar dibujar una sonrisa al escuchar a su hijo tan feliz.
—Esos pequeños llegaron a cambiarle la vida.
Madison sonrió.
—Se esfuerza mucho por ser un buen hombre