CAPÍTULO 42. METIROSO
Madison abrió los ojos de par en par, su respiración se agitó.
—Eso no puede ser cierto. —Se llevó las manos a su pecho—, Alexander realizó esas pruebas, ese hombre no tiene derecho a acercarse a nuestros hijos —la voz de Madison decreció.
—No lo permitiremos. —Alexander la abrazó.
—Ese hombre utilizó sus peores cartas, nos toca jugar las nuestras —Luke retomó la conversación. —Ladeó los labios.
—Confío en ti —Alexander mencionó.
—No caigan en sus provocaciones, porque eso nos meterá en más lío