CAPÍTULO 15. UN PADRE QUE VELARÁ POR ELLOS
Alexander desvió su mirada y presionó su puño.
—De ser necesario, sí.
—No tienen derecho —expresó agitada—, desde que supe que estaba embarazada, me he hecho cargo de mis hijos.
—Ahora es distinto, porque ya tienen un padre que velará por ellos.
—No voy a permitir que me los quite, voy a luchar por ellos —puntualizó.
—No les va a faltar nada a mi lado, tienes que pensar en su futuro —señaló.
Madison liberó un par de lágrimas.
—Hay cosas que el dinero no puede comprar, pero parece que usted no s