Zaid entra al despacho.
No para bloquear la salida. Para cerrar la puerta. La diferencia es técnica pero existe: cierra la puerta para que nadie entre, no para que ella no pueda salir. Un gesto que, en alguien que mide cada movimiento, es información.
Irina no retrocede.
La cadena sigue en su mano. No sabe si soltarla o guardarla o extenderla hacia él. Ninguna de las tres opciones corresponde a lo que es este momento, que no tiene categoría preexistente en ninguna de las situaciones que Irina s