El café que Irina eligió tiene dos salidas.
Lo eligió ella. Valentina ofreció acompañarla y Irina dijo que no. Esta conversación tiene que ocurrir sin testigos, no porque tenga algo que ocultar, sino porque la presencia de Valentina cambiaría el equilibrio. Valentina no puede evitar participar en las conversaciones donde le importa el resultado, y en esta Irina necesita ser la única persona que decide cuánto da y cuánto retiene.
Dos salidas. Mesa en el centro, no en el rincón. Ángulo de visión