11. Noche divertida
Narra Alexandra:
Tomamos un taxi para ir a la casa de Emma, no tengo ni la menor idea de donde queda, definitivamente tengo que aprender sobre las comunas y calles de Santiago. Al llegar, pago el taxi, aunque Emma reclame, al bajar quedo asombrada por la hermosa casa que veo frente a mí. Es hermosa, hogareña, no es grande ni tampoco pequeña, creo que es ideal para los dos hermanos y lo único que me pregunto es si tendrán una habitación para mí.
Entre risas entramos y miro alrededor, para ver la