—Maison, sigamos caminos separados. Ese es el mejor final para los dos. No vuelvas a buscarme. Necesito privacidad.
Maison estuvo a punto de soltar una carcajada de rabia.
—¿Te gusta tanto Johan?
Era evidente que ella también se había sentido atraída por él.
—Sí, lo amo mucho. No quiero ponerlo en una situación difícil ni hacer que sienta celos.
Isabela respondió de repente y, mientras hablaba, hasta ella misma terminó convenciéndose de esas palabras.
Maison dejó de hablar.
Un leve tono carmesí