Había intentado convencerla por todos los medios posibles, pero comenzaba a descubrir que Meredith era una chica bastante firme.
—No es mi problema —había dicho —les conseguí la información que pude y hasta ahí los vos a ayudar.
—Creo que necesitaremos más de ti —le dijo Jefferson y ella puso los brazos como jarras.
—Ya les dije…
—Levame a mi —le interrumpió y todos fruncimos en ceño —en un mes, cuando obliguen a otra sirena a hacer el rapto yo iré.
—No —le dije poniéndome de pie —es muy peligr