POV de Clara
No sé en qué momento exacto me quedé dormida.
Solo sé que el mundo que me esperaba ya no era mi habitación, ni las paredes de mi casa, ni el mismo mundo que había dejado atrás.
El aire aquí era espeso —como una niebla que respiraba—.
El cielo era gris, y en su centro colgaba la luna, enorme, pero no blanca.
Roja pálida, como una herida que aún no ha sanado.
Me encontraba de pie en medio de una pradera que temblaba bajo la luz de esa luna.
Había un sonido a lo lejos, suave, pero des